La buena noticia

Sólo había dos españoles en el hotel. No había más huéspedes, a decir verdad, y no los hubo el resto de la semana. Era febrero y, sin embargo, no hacía frío. Las noches trascurrían en silencio y el silencio apenas se veía interrumpido, en…

Dos tablas de madera

«Una abeja quieta y flotante se mueve demasiado deprisa para pensar. Desde lo alto la dulzura la hace enloquecer». David Foster Wallace. En lo alto para siempre. Nico y yo escalábamos el trampolín en las noches de verano. El trampolín era tan alto que…